miércoles, 21 de diciembre de 2011

Francisco Jaso Un nabarro en las indias orientales


La familia jaso (Jassu en la grafía de la época, Jatsu en Euskara), propietaria del castillo de Xabier fue una de las familias mas notables de Nabarra. Emparentada por parte de madre con los Azpilicueta, el solar de los Jaso se encontraba en la merindad de ultrapuertos y poseía el caserío Etxeberri en la localidad del mismo nombre, que por cierto aun se conserva. Juan de Jasso, el padre del santo, nació en 1470 y logro el titulo de doctor en derecho en la universidad de Bolonia. Fue uno de los líderes agramonteses que se aferraban a la independencia del Reino de Nabarra y el monarca Juan III de Albret  le concedió impuestos y derechos sobre la villa de Idozin. Fue presidente del Real Consejo de los Reyes de Nabarra Juan III de Albret y Catalina I de Foix. Tras la ilegal invasión del Reino, por las tropas Castellanas al mando el Duque de Alba, y por orden de Fernando el Catolico Rey de Castilla, Juan de Jasso se refugio con su familia el la Baja Nabarra, donde moriría poco después, en 1516.  El castillo de Xabier pertenecía a los Aznarez de Sada, abuela materna de Francisco, cuya familia lo había recibido del rey Teobaldo I, nada menos que en 1236.

            Del matrimonio entre Juan de Jasso y María Azpilicueta nacieron cinco hijos, tres niños y dos niñas. La primogénita fue Magdalena a la que sus padres enviaron a la corte castellana para su educación, en una iniciativa mas diplomática que educativa. Su otra hermana se llamaba Anna, casada con el señor de Beire. Los tres hermanos fueron, por orden de nacimiento, Miguel, Juan, y Francisco. Tanto Miguel como Juan fueron destacados miembros de las tropas de los reyes de Nabarra Juan III de Albret  y
Catalina I de Foix, y  participaron en la defensa de independencia del Estado de Nabarra, sufrieron cárcel por ello, fueron condenados a muerte, y finalmente, su pena conmutada por Carlos V.

            Francisco nació en el castillo de Xabier en abril de 1506, cuando su madre María Azpilicueta, tenia 42 años, la cual pertenecía a una noble familia de la que formaba parte Martín Azpilicuela. Dicen que su padre estuvo presente en el parto. Su casa natal fue lugar de los encuentros de los partidarios de los Albret y sufrió la revancha de su perdida. Sus hermanos miembros del ejército de Juan III, fueron encarcelados por ello. Estas circunstancias pudieron ser la causa de la determinación de Francisco por la religión. Estudio con los curas en diferentes ciudades nabarras, ultimándolos en Pamplona, y tras la derrota Nabarra de 1524 en la que se vio implicada su familia, su madre decidió enviarlo a la Universidad de París. El castillo de la familia había sido desmochado por orden de Cardenal Cisneros en 1516.

            En el París universitario se inscribió con el calificativo de “cantabro”, un término en boga para designar a los vascos. Inicio sus estudios en filosofía, llamada entonces Maestria de Artes. Concluyo su carrera, tuvo fama de juerguista, frecuento la noche de Paris, y entre muchas anécdotas de esa época, se podría citar la de que uno de sus maestros en la universidad y compañero de correrías, falleció de sífilis, entonces y la falta de antibióticos, enfermedad mortal.

           
 
           En Paris conoció a Iñigo de Loiola. Era 1529 y la ocasión es digna de relato de una historia paralela. Ignacio o Iñigo, era hijo de un militar guipuzcoano. Incitado por la condición militar de la mayoría de sus hermanos, Iñigo se enrolo en las tropas del rey Fernando de Castilla, por medio de un amigo de su padre, Juan Velazquez de Cuellar. Cuando Velazquez murió en 1517, Iñigo con una fortuna considerable heredada de quien hasta entonces había sido su protector, encontró un nuevo espacio entre los seguidores de Antonio de Manrique, duque de Nájera. El duque, que entonces era virrey de Nabarra desde la invasión ilegal  y conquista castellana, envío a Iñigo a Guipuzkoa, para calmar algunas revueltas locales.

            Cuando en mayo de 1521, los nabarros al mando del señor Asparros intentaron recuperar Pamplona, Iñigo, junto a otros refuerzos, llego a la ciudad en defensa de la corona castellana. Pero pronto quedo descartado del combate porque una bala de cañón le dejo malherido en una pierna. A parir de ahí su vida militar y pendenciera dio un cambio brusco. Cuando se recupero de sus heridas hizo una peregrinación a Jerusalén con escalas en Monserrat, Roma, Venecia, Chipre, y Palestina. A su vuelta fue detenido por iluminado. A la salida de prisión marcho a Paris, donde estudio Filosofía y conoció a Xabier con quien creo, junto con otros cinco compañeros, en 1534, el grupo religioso conocido como la Compañía de Jesús. La Compañía fue fundada oficialmente con el apoyo del papa Pablo III en 1540. En poco tiempo, el grupo auspiciado por Iñigo y Francisco fue el ariete de la iglesia católica contra el protestantismo y el islamismo, convirtiéndose en el paladín de la contrarreforma católica.

            Francisco fue ordenado sacerdote en 1537 y partió cuatro años mas tarde en una expedición hacia las llamadas Indias Orientales. La partida tuvo lugar el mismo día que cumplía 35 años, en una expedición comandada por el purtugues Martín Affonso de Sousa, virrey de las Indias Orientales. Fue un viaje penoso en el que el nabarro atendió a moribundos y enfermos, en el que el mismo enfermo y apunto estuvo de perder la vida sin convertirse en el primer misionero jesuita en Asia, tarea encomendada por la orden.

            Después de más de un año de navegación, se estableció en Goa, (India). Fue el prototipo de misionero, según su propia descripción: “Aquí en Goa pose en el hospital. Confesaba y comulgaba los enfermos que aquí estaban; eran tantos que venían a confesarse, que, si estuviera en diez partes partido, en todas ellas tuviera que confesar. Después de cumplir con los enfermos, confesaba por la mañana a los sanos que me venían a buscar, y después de medio día iba a la cárcel a confesar a los presos. Después de haber confesado a los presos tome una ermita de nuestra Señora que estaba cerca del Hospital, y ahí comencé a enseñar a los muchachos las oraciones, el Credo y los mandamientos: pasaban muchas veces de trescientos los que venían a la doctrina cristiana”

            Dentro de su tarea misionera, en octubre de 1545, Francisco alcanzo, tras un mes de navegación, la población de Malaya. Tres meses más tarde partía hacia la isla de Amboino (Molucas), el últimos territorio Portugués. Según propia narración de Francisco, en esos parajes se encontró con gentes salvajes que se comían los unos a los otros. En julio de 1547 volvía a Malaca y poco después a Goa (marzo 1548), donde recibió a nuevos misioneros jesuitas.

          
            Algunos de sus biógrafos señalan que Francisco  tuvo problemas con los nuevos misioneros llegados a la India; otros, que discrepaba de las ordenes de sus superiores; otros, en cambio, que su espíritu inquieto le impedía seguir una vida sedentaria. Lo cierto es que al poco de su regreso a Goa, volvió a proyectar un largo viaje hacia el este en pequeñas marchas que le deberían llegar hasta Japón. Intento establecer pequeñas comunidades cristianas, pero fracaso en la mayoría de sus intentos. Alcanzo sin embargo Miyako, la capital de Japón, pero la corte nipona rechazo su religión y su Dios.
           
            Retorno a Goa y comenzó a preparar un viaje a China, vasto imperio del que oyó hablar en Japón. El 17 de abril de 1552, junto a otro misionero y a un intérprete, abandona el puerto indio. En septiembre del mismo año alcanzaba la isla de Sancian. A la espera de trasladarse a China, unas fiebres traicioneras terminaron con su vida, a los 46 años, el 3 de diciembre de 1552. Dicen sus historiadores que antes de morir deliraba en una extraña lengua. La  Lingua Navarrorun. Su cuerpo es conducido a Goa, donde llega en la primavera de 1534, siendo enterrado en esa ciudad. Nabarra proclamo a Xabier su patrón en 1621, un año antes de ser canonizado. En 1622 fue canonizado por el Papa Gregorio XV. Se le nombra en 1748, patrono de todas las tierras al este del cabo de Buena Esperanza. En 1904 es nombrado patrono de la Obra de la Propagación de la Fe. En 1927, el papa Pío XI lo eligió como patrono universal de las misiones.


Enlaces externos:

Wikipedia
Enciclopedia Auñamendi
Vasconia hechos episodios y sucedidos
Biografia de San Francisco Javier en Santoral Catolico
                                     

lunes, 12 de diciembre de 2011

Los mapas de la nación


Los mapas de la nación
Tomás Urzainqui Mina, jurista e historiador nabarro

Los mapas de la nación propia son dignos del debido respeto y cobran si cabe más influencia en una cultura de la imagen. Navarra por su larga historia política goza de una rica y variada representación cartográfica desarrollada durante más de mil años. Sin embargo, la buscada indefinición sobre todo lo que se refiere a la realidad colectiva tiene su origen en el proceso continuado de conquistas y subordinación que padece la sociedad navarra. Las manifestaciones de ello, son, tanto la ocultación a la ciudadanía de los reconocimientos internacionales de la existencia de la Nabarra Osoa, como la derivada práctica negacionista inducida en el seno de la sociedad navarra dominada.

La cartografía histórica refleja fundamentalmente la plasmación gráfica de las demarcaciones políticas nacionales y estatales. Según cual sea la nacionalidad del autor del mapa, en muchas ocasiones no suele tener el mismo resultado. Quien a menudo manipulará la realidad y tenderá a extender al máximo a su propia nación en detrimento de las vecinas. De ahí la importancia de estos mapas, que aunque realizados por terceros, se veían obligados aún con limitaciones a reflejar la realidad territorial de cada momento, de los que nos han dejado un valioso testimonio. Así los mapas de Europa en las distintas épocas históricas confeccionados con fines didácticos en las universidades inglesas, italianas, portuguesas, alemanas, españolas o francesas son de cierta fiabilidad sobre la existencia política de la nación navarra. Los mapas geográficos, étnicos, lingüísticos y culturales se reducen a los dos últimos siglos, mientras que los mapas de intencionalidad política, militar y comercial se remontan a más de dos mil años.

El mapamundi de Saint Sever recoge el espacio político de Wasconia, gobernado por el rey Sancho III el Mayor, en el conjunto de las naciones europeas vecinas. Entre, de un lado la muga del Garona y del otro la muga con los Astures. Es el territorio que los reyes de Navarra quisieron defender y recuperar tras las invasiones. Los reyes de Pamplona, o de Navarra, son sucesores de los duques de Vasconia. La centralidad, legitimidad y territorialidad de los vascones estaba y está en torno a la ciudad de Pamplona-Iruña. Fueron una continuidad, tanto en las gentes, como en el territorio y en su gobierno. La elevación del ducado vascón a reino de Pamplona-Navarra supuso la consolidación y homologación internacional del Estado soberano de los vascos.

No es una mera cuestión de nombres (Vasconia, Wasconia, Gasconia, Navarra, País Vasco, Euskal Herria) sino que se trata de diferentes contenidos. Cada uno de esos nombres hace referencia a diversos significados. Así, resumiendo, la evolución política de Vasconia o Wasconia a Navarra se produjo de forma lenta y no traumática. Tanto es así que en las fuentes documentales del siglo XI todavía se seguía llamando Vasconia y vascones, compartiendo el nombre con pamploneses, Navarra y navarros. Antes de que España y Francia culminaran sus conquistas y ocupaciones del Reino de Navarra, en 1512 y 1620, la existencia de mapas y representaciones cartográficas tanto de Vasconia como del Reino de Pamplona y de Navarra es numerosa, así su reflejo en los antiguos mapamundis de época romana y tardo antigua, a los que hay que añadir los portulanos con finalidad de ayudar al tráfico marítimo y mercantil donde figura el Reino de Navarra por poseer puertos de mar. A lo largo del siglo XVI todavía se recoge en la cartografía la unidad política de la Navarra plena, reflejando como unidad los Estados pirenáicos del Reino de Navarra. También es imprescindible tener en cuenta la numerosa cartografía política de la historiografía europea donde figura siempre el Reino de Navarra entre el resto de los Reinos europeos.

Es una manipulación sustituir lo que dicen los títulos de los mapas originales, políticos, o militares, de los siglos XVI al XIX inclusive. Así los nombres que figuran en los mapas originales, con muy grandes letras mayúsculas, indicando REINO DE NAVARRA, ROYAUME DE LA NAVARRE, NAVARRA, NAVARRE, reflejando a menudo al conjunto del territorio nacional de la Nabarra Osoa, y en algunos de ellos señalando con letras más pequeñas los nombres de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa o de "provincias vascongadas", dejando constancia de que, de alguna manera, son dependencias del Reino o Estado europeo de Navarra. Todos esos mapas constatan la situación política de la época en que se confeccionaron, pues ya se habían desgajado violentamente, tras las conquistas, partes del territorio nacional navarro.

De la Comunidad se evolucionó hasta la Sociedad con Estado, pero como consecuencia de las conquistas se minorizó la Sociedad conquistada que sufrió un proceso de primitivización y regresión hacia la Comunidad. De ahí que la independencia implica la recuperación de la Sociedad soberana y de su Estado. Lo contrario sería quedarse en el parámetro de la Comunidad cuando este es un estadio anterior al del Estado y la Nación. Euskal Herria tiene un significado, comúnmente aceptado por la filología, como el país del euskara. Suplantar u oponer, en clara impostura, dichas representaciones de la realidad política por la denominación lingüística y comunitaria (Euskal Herria), resulta una conducta inadmisible. Es muy doloroso para los ciudadanos de este país y contraproducente para la defensa de los derechos de esta sociedad que se esté confundiendo voluntariamente la larga y asentada realidad política de los vascos que es Navarra, ocultándola y falsificándola.

Es justo que las conquistas -absoluta y radicalmente contrarias a todos los Derechos y a la legalidad internacional y por lo tanto radicalmente nulas- no tengan ni el más mínimo reconocimiento en los mapas y cartografías. A lo sumo habría que constatar en los mapas que se confeccionen las sucesivas fechas en que comenzó la ocupación y la partición de las distintas porciones del territorio nacional y estatal navarro. La publicación de libros, como “La Navarra marítima” y “Navarra sin fronteras impuestas” o la “Vasconia” de Krutwig, que facilitaron la comprensión de la unidad política y nacional de La Nabarra Osoa, no terminó de agradar a algunos que no se atrevieron a manifestar públicamente su actitud negativa, sino que prefirieron la labor de zapa en la que continúan.

Una cosa es confeccionar ahora un mapa del país del euskera, o Euskal Herria, y otra muy diferente recoger los mapas del siglo IX al XIX y no señalar suficientemente que se hicieron para reflejar la realidad política de cada momento histórico con el Reino de Navarra y a partir del siglo XVI con las dependencias vascongadas como provincias, o nombrándolas con menor relieve que a Navarra, por ser esta la denominación del Reino o Estado por antonomasia. Lo inadmisible, por afectar a la verdad histórica y política de los vascos es minimizar, aún llevados por un mal entendido patriotismo, la realidad del Estado navarro reconocida y reflejada internacionalmente.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Cesar Borgia, en el Reino de Nabarra


En septiembre de 1491 falleció en Roma Alfonso Carrilo, obispo de Pamplona. Antes de que los reyes de Nabarra Juan de Albret, y Catalina de Foix pudieran imponer su sucesor. El 12 de septiembre el papa Inocencio VIII nombro como obispo para Pamplona en la figura y a los dieciséis años de edad a Cesar Borgia, nacido el 13 de septiembre de 1475, hijo natural del cardenal y futuro papa de Roma, Rodrigo de Borgia (Alejandro VI) y de Rosa Vanozza. Cesar no sabia que en el Reino de Nabarra, pasaría los últimos años de su vida.

            La repulsa de los reyes de Nabarra Juan de Albret, y Catalina de Foix, fue inmediata, “la apelación que ha sido interpuesta en nombre de sus altezas a causa del agravio que les ha sido hecho en la provisión del obispado de Pamplona”1. El cargo había sido otorgado sin previo consentimiento de Juan y Catalina y, evidentemente, sin su consentimiento. De esta manera, Inocencio VIII desestimaba de antemano cualquier posible derecho de los reyes a nombrar el cargo del obispado a su voluntad.

            No obstante, la Casa Albret-Nabarra-Bearne-Foix no se resigno, y deseo fortalecer su poder en sus territorios, también mediante el control de la iglesia. De esta manera los reyes notificaron a inicios de noviembre a los principales representantes de la iglesia, que ninguno de sus súbditos, ni seculares, ni eclesiásticos, reconociesen al nuevo obispo y les ordenaban desobedecer toda orden realizada por los oficiales de Cesar Borgia. 2

            Poco tiempo pasó hasta que el Rey católico se intereso por el tema que enfrentaba a los Albret con el papado. A mediados de 1492 trato de hacer cambiar de opinión a los reyes nabarros a quienes había escrito sin tener éxito. Por otra parte escribió a finales de septiembre, a Martín de Alegría para que aceptaran a Cesar Bogia y además se comprometía a suplicar al papa, para que reconociese en adelante la facultad de los Reyes de Nabarra para “proveer de las dignidades de su reino a voluntad y dominación de ellos” a cambio de Cesar Borgia como obispo. Una vez más en febrero 1493 reitero a los reyes la misma proposición, pero esta vez por medio de Gracian de Agramont.

            Los soberanos Albret aceptaron finalmente la propuesta, ya que los delegados del nuevo obispo administraban con normalidad las diócesis desde el mes de febrero. También su aceptación vino precedida por el reconocimiento y el derecho que tendrían en delante de proveer las dignidades de Nabarra a su voluntad en especial al nombramiento de obispo de Pamplona. 3
Poco tiempo después, Juan y Catalina sufrieron un serio revés, al nombrar el papa, a un nuevo obispo de Pamplona, y otra vez al margen de los reyes.

            En abril de 1493 Cesar Borgia deja el obispado, que no conocía personalmente, por el arzobispado de Valencia. Una vez mas el incumplimiento del acuerdo alcanzado un año atrás, lo continúa el papa de Roma Alejandro VI, nombrando a su antojo a Antonio de Pallavicini como nuevo obispo de Pamplona. En junio de 1494 los reyes catolicos Fernando e Isabel instaron a aceptar a Pallavicini como obispo de Pamplona. Además instaron a sus “sobrinos”, que si aceptaban sus recomendaciones a aceptar los futuros nombramientos que realizasen los reyes de Nabarra, para ocupar el cargo de obispo. A Juan III y Catalina I les parecía una bula, o insulto, ya que exponían las mismas respuestas dadas cuando fue elegido Cesar Borgia en 1491. El enfado de Juan de Albret era comprensible y mas, habiendo solicitado a Fernando e Isabel que “no diesen curso a provisión alguna en la parte de la diócesis de Pamplona sita en los reinos de Castilla y Aragón, hasta que la provisión la hicieran a nominación de los soberanos nabarros” 4 el rey católico ordenase a las autoridades de Aragón que “permitiesen al procurador del cardenal Pallavicini presentar bulas de su nombramiento y las obedeciesen en todo”. El conflicto persistiría en el año 1494, convirtiéndose en uno de los temas de mayor presencia en las relaciones políticas entre los soberanos de Castilla-Aragón y Nabarra. A comienzos de 1495 las relaciones entre los reyes y Pallavicini mejoraron.

            Por otro la lado, el rey de Francia, Luis XII pide al papa Alejandro VI la concesión de la anulidad matrimonial con Juana de Valois, y como requisito, el papa exigiría una princesa de sangre real para casarla con Cesar Borgia. Los reyes de Nabarra propusieron a Carlota hermana del rey Juan de Albret, por lo que les proporcionarían mantener la tranquilidad política al norte de los territorios heredados por Catalina, sino también, un acercamiento al papado, para  que pudieran solucionar los conflictos a la hora de designar el obispado de Pamplona por el papa, pero no aceptado por los soberanos reyes de Nabarra. Pero no nos engañemos, el papa no estaba dispuesto a ceder ante las pretensiones del rey Juan III, lo que se tradujo en la inexistencia de privilegios para el soberano, aun una vez realizado dicho enclave matrimonial. Asi pues, el interesado apoyo brindado a Luis XII, quedo reflejado en el contrato matrimonial redactado en Blois el 10 de mayo de 1499, que unía a los veinticuatro años a Cesar Borgia con Carlota de Albret,(que según dicen, era muy bella) hermana del rey de Nabarra y sobrina de Luis XII de Francia, la cual no sufrió en exceso la presencia de Cesar, ya que poco después de su matrimonio y tras quedarse embarazada, Cesar partió a finales de julio a Lyon y posteriormente  hacia tierras italianas, sin regresar siquiera, para conocer a su hija Luisa.

            En 1504 se escapa de la prisión del castillo de la mota, medina del campo (Valladolid), y fingiendo, junto con dos hombres mas, que son mercaderes, que van de feria en feria, llegando por la Nabarra occidental, hasta Pamplona, el 3 de diciembre.

            Cesar Borgia una vez libre, y al lado de su cuñao Juan de Albret, procuro solucionar sus embrollados asuntos. A Luis XII de Francia le reclamo el pago de la dota de su mujer Carlota de Albret, asi como las rentas que le correspondía por el Ducado de Valence. Dicha reclamación resultaría inútil. Para que pagase Francia, tenía que seguir la política de Fernando el católico, aliado a su vez con Luis XII. Cesar Borgia rompió las relaciones con Luis XII, y acepto el mando (capitán general) de las tropas de los Reyes de Nabarra. Opuso una gran hostilidad con los Reinos de Castilla y Francia, pero antes quiso solucionar un conflicto que había entre Juan de Albret, y Luis de Beaumont (Conde de Lerin) y subdito rebelde el cual defendia a Fernado el católico. El primero de sus objetivos militares es la conquista de la plaza beaumontesa de Larraga y, ante un fracasado intento, llega la Muy Noble y muy Leal Ciudad de Biana (titulo otorgado por Sancho VII el Fuerte 1219) y en posesión del Conde de Lerin, Luis de Beaumont. En marzo Borgia, decide conquistar la ciudad, y lo consigue aunque no su castillo. Dada su experiencia como militar, decide sitiar el castillo manteniendo un cerco a su alrededor, y así rendirlos de hambre.

            La noche del 11 de marzo de 1507 se desata una gran tormenta, y por un despiste de las tropas de Cesar, entran unos jinetes comandados por el conde de Lerin y consiguen introducir víveres en el castillo para abastecer a sus defensores durante un mes más. Esto provoco el cólera en Cesar Borgia, el cual se armo rápidamente, no acabando de colocarse bien las piezas de su armadura, monto en su caballo, y salio tan rápido en dirección a Mendavia, que no se dio cuenta que había dejado a su guardia atrás. Llego al término llamada “La Barranca Salada” y sufrió una emboscada por tres hombres del Conde de Lerin, que sintieron estos aumentar su osadía a la vista de las ricas armas del caballero, los cuales lo lancearon lo hiriendo en un costado y lo remataron en el suelo. Se apoderan de sus ropas y sus bienes sin saber muy bien quien es dicho caballero, hasta que llega el paje de Cesar, Juanicot Grasica, el cual cae abrazado ente los despojos de su señor Don Cesar Borgia, duque del Valentinado y de las Romanas. El conde de Lerin le permite a Juanicot trasladar el cadáver a Biana para ser enterrado.

            Juan de Albret y Catalina de Foix mandan labrar un monumento sepulcral de alabastro en la capilla mayor de la iglesia Santa María de Biana, para enterrar los restos de Cesar Borgia, el príncipe biondo e bello. Sobre el sarcófago, un pomposo epitafio que empezaba del siguiente modo:
“ Aquí yace en poca tierra/ el que toda le temía/ el que la paz y la guerra/ en mano la tenia./ ¡Oh tu, que vas a buscar/ dignas cosas de loar!/ si tu loas lo mas digno/ aquí pare tu camino,/ no cures de mas andar”

            Los reyes de Nabarra lograron en el transcurso del año 1494 y a comienzos del 1495 obtener un gran control político en el reino a pesar de que diversas plazas nabarras quedaran bajo el poder de Castilla. Es mas, resulta importante afirmar la desaparición de poder que había poseído Luis de Beaumont hasta aquellos momentos, ya que sus principales aliados habían sido desterrados . Otro dato importante el abandono del sector beamontes al Luis de Beaumont, conde de Lerin, apoyando a los reyes Juan III y Catalina I. Al iniciarse el año 1495, los reyes habían puesto unas bases muy firmes para obtener el pleno control interno de Nabarra. A finales de 1506 la prepotencia volvio a llevar a Luis de Beaumont a iniciar un nuevo brote de violencia en Nabarra.

Notas:
1-     Olite 5 de noviembre de 1491. Comptos documentos caj. 165 num.49
2-     “ Los reyes quieren e mandan que todos los súbditos suyos hagan de adherir assi los eclesiásticos como los seculares y fazer los actos que acerca d’ello fueren necesarios porque no entienden dar lugar al que se dice proceido por obispo ni que los dichos súbditos obedezcan a sus officiales, letras, ni mandamientos”
3-     Según se cita a los reyes de Nabarra fechada en moncin, el 26 de septiembre de 1492. Papeles de Gayangos.
4-     J.J.Goñi Gaztambide: Historia de los obispos de Pamplona vol. II,652
Bibliografia:
            Juan de Albret y Catalina de Foix o la defensa del Estado Navarro (1483-1517)
Enlaces externos:
            Wikipedia
            Varios

Nabar Gorri.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Soy un artaburu abstencionista


Soy un artaburu abstencionista
Alots Gezuraga, Erregoiti (Nabarra)

"Lo que hay que recuperar fundamentalmente es nuestra mentalidad vasca, es nuestra conciencia profunda, el estilo con el espacio de nuestros comportamientos. (…) Hoy abertzale si no quiere decir revolucionario no quiere decir nada" Jorge Oteiza, escultor.

El domingo de las elecciones españolas lo pasé disfrutando con mi familia en el monte y hasta las 21.00h de la noche no me preocupé por ellas y todo por un correo que me mandó un nafarzale para decirme que había ido a votar.

Es decir, una persona que reconoce y es perfectamente consciente de que su país está invadido, en un proceso de asimilación-colonización alto, va a votar en unas elecciones organizadas por los imperialistas, su ejército y su jefe de Estado (un rey puesto a dedo por un dictador), elecciones que lo que hacen es reafirmar el modelo totalitario español en este país haciéndolo pasar por “democrático” ante al mundo (“el imperialismo es especie del totalitarismo”), y lo hace aduciendo dos “curiosísimos” argumentos:

a. “Es que si no, el puesto lo va a ocupar uno del PPsoE”… Lógico, ¿no son acaso puestos de la administración-gobierno español?
b. “Voto por ver qué hacen Amaiur-Geroa Bai o el Pnv en Madrid”… ¿Y dónde queda la estrategia para liberar a nuestro país? ¿Para qué van a Madrid estos partidos?

El objetivo, en estas elecciones, manifestado por todos los “partidos abertzales” que se han presentado en la CAV o CFN (divisiones administrativas imperialistas que también se aceptan al participar en estas elecciones), es el mismo: “Un marco de decisión propio”. Y ante esto, es razonable preguntarse, ¿Y cómo lo esperan conseguir? ¿Un Plan Ibarretxe II? ¿Volverán a ir a Madrid con el mismo cuento?

Al aceptar, sin condiciones previas, participar en el vigente marco imperialista español y su juego de “mayorías-minorías”, ellos, son 13 de 350, ¿Con qué apoyo cuentan para sacar adelante en las Cortes españolas su “Plan”?

La cuestión parece clara. Maite Aristegi, diputada española por Amaiur dos días después de las elecciones, comenta: “Iremos a la cita con el rey (de España) para llevarle nuestro mensaje” (¿?).

Al participar en unas elecciones españolas en estas condiciones, nuestro pueblo pasa de ser un sujeto político definido a objeto político diluido. Una parte más del Estado español, y así, un abertzale se convierte por esa fórmula de alquimista en “tan español como un madrileño o un andaluz”.

Lo curioso es que este objetivo de los “partidos abertzales” es el mismo que el del carlismo-foralismo del siglo XIX, de cuyas sangrientas derrotas y demostración práctica de la imposibilidad de una España “democrática y confederal” no han sacado sus descendientes, los “partidos abertzales”, conclusión alguna, ni siquiera tras padecer la visceralidad española en sus propias carnes tras el alzamiento militar de su ejército en 1936.

En Madrid, en realidad y pese a lo que nos quieran convencer, no se consigue nada que no nos hayan quitado ellos antes, y, en todo caso y a lo sumo, unas cuantas perras a conveniencia de Madrid, que en realidad lo que hace es robarnos menos. Así, de la tan cacareada transferencia de Langai-Fomento no "ha venido" nada, sino que nos roban un poco menos; pero a los políticos españoles les da igual, les basta con subirnos luego el IVA u otro impuesto-imperialista para compensar y se acabó.

La mejor de las anécdotas de estas elecciones se la oí a un amigo abstencionista-convencido que no había votado nunca hasta el domingo. A mi amigo, su mujer le obligó a ir a votar “aunque fuese en blanco”. Esta mujer estaba histérica a causa del monopolio de la información por parte de los electoralistas, que hace que en todas las votaciones parezca que se va a acabar el mundo, lo que convierte cada cita electoral en la más importante de la historia (lo que ocurre cada un par de años de media).

Este hombre, abstencionista convencido durante casi 40 años, se tuvo que vestir con sus ropas de domingo, igual que sus hijos, y acudir al colegio electoral. Se introdujo dentro de la caseta de votaciones para coger algún sobre, pues como es natural no había guardado ninguno de los que le habían llegado por correo, y le dijo a su hija de 8 años que eligiera una papeleta cualquiera al azar, lo cual la niña hizo gustosa y fue a depositar, todo contenta, en nombre de su padre, en la urna, con lo que a mi amigo le quedo limpia su conciencia al no tocar ninguna de esas papeletas y no saber a quién votó (o si fue un voto nulo), además se lo pasó en grande pues fue como ir al parque con su hija a jugar a la “democracia a la española” … eso sí, por “imperativo legal” de su mujer.

Cumplido el trámite familiar que le evitó un costoso divorcio, mi amigo, a la salida del colegio electoral, se encontró con un extranjero de nacimiento, aunque español de carnet, con derecho a voto por tanto, (vamos, como cualquier colono español en nuestra tierra), el cuál le preguntó: “¿Es aquí donde tengo que elegir al presidente?”, a lo que mi amigo, con su particular sorna, le aclaró: “No, eso ya lo han decidido ellos, usted sólo tiene que hacer el paripé”. El extranjero se quedó más tranquilo y se fue por donde vino.

Las elecciones a las Cortes españolas son las más importantes, pues en ellas, al menos en teoría, descansa la soberanía del Estado (aunque bajo la amenaza permanente de su ejército y jefe de las fuerzas armadas o rey, tal y como señala su Constitución), ya que el resto serían elecciones donde sólo se decide quién va a gestionar las diferentes administraciones españolas que derivan de esas Cortes.

En estas elecciones a las Cortes españolas, sólo hay 2 partidos con posibilidades de ganar (que además, acuden, como todos, con listas cerradas, por tanto sólo hay 2 posibles ganadores), partidos que son de similar corte político –nacionalistas españoles a ultranza- y tienen igual programa electoral real (no el imaginativo “papelote” que presentan al público); pues el programa real no lo hacen ellos, ya que los que mandan hoy de verdad en la Unión Europea son los financieros, siendo la canciller alemana su ejecutora material, tal y como se ha demostrado en Italia y Grecia.

En estos estados, por primera vez en la historia y sin que mediara la violencia armada (sólo la amenaza de la bancarrota), los financieros han hecho dimitir a sus jefes de gobierno y han puesto a otros más adecuados para sus intereses económicos sin que el pueblo fuese consultado. Resulta paradigmático que tanto Draghi, como Monti como Papademos sean ex Goldman & Sachs.

Eso sí, todo ha sido muy democrático (estoy siendo irónico, claro), aunque “esta vez” no haya habido elecciones o pudiera el pueblo decidir nada, pese a manifestarse espontánea y violentamente en la calle como en el caso de Grecia, si bien sin la habilidad de reconducir esa ira hacia un objetivo político concreto como, por ejemplo sí ha ocurrido recientemente en varios pueblos musulmanes de Oriente Medio.

La UE la están construyendo los financieros, creando una Unión Financiera de Estados o plutarquía, la cual está pasando por encima de los propios ciudadanos europeos, como se demostró en los diferentes referéndums de Maastricht. Allí donde la población votó “no”, no ha pasado nada ni ha cambiado nada, sigue todo adelante; lo mismo que los inexistentes referéndums de incorporación a la UE. Parafraseando al humorista Groucho Marx: “Estas son mis elecciones y si no sale lo que quiero, tengo otras (o no)”.

Pero no nos engañemos, este paripé electoral tiene una sustanciosa recompensa económica. Por voto, en estas elecciones, cada partido saca 30 euros. Por ejemplo, Amaiur o Pnv con más de 300.000 votos a 30 euritos: se llevarán 9.000.000 de euros al zurrón y Geroa Bai más de 40.000 votos 1.200.000 euros. Lo que está claro es que están bien pagados estos partidos abertzales por el imperialismo (www.noticiasdenavarra.com/2011/05/11/especiales/elecciones-22-m/el-voto-da-el-poder-y-dinero).

Iñaki Antigüedad de Amaiur, en el mitin principal de la campaña en Anoeta dijo: «Si conocéis algún independentista, de esos puros-puros, que diga que éstas no son sus elecciones ni sus instituciones y que se va a abstener, le llamáis artaburu. Que mire cuál es la secuencia, que éste es un voto bumerán que se lanza desde Euskal Herria, va a Madrid, coge fuerza, y vuelve a Euskal Herria». (“Que nos golpea en la cara y nos la rompe”, añadiría yo). Lo más triste es que de estas palabras se desprende que para un abertzale como Antigüedad, éstas eran sus elecciones y sus instituciones, pero, además, lo que no nos dice Iñaki es lo único que a mí me interesa: ¿Qué va a hacer con mi voto para liberar a este país? No lo sabe, pero pasa igual con el resto de los “partidos abertzales” que se han presentado. No tienen una estrategia para liberar a este país ni para gobernarlo después.

Al final de la noche electoral española, Rubalcaba (PsoE), empezó su discurso de candidato perdedor diciendo: "Una gran participación, la España democrática ha ganado". El que se quiera ponerse una venda en los ojos y celebrar una nueva derrota para demostrar al mundo que este país está invadido, mental-culturalmente colonizado y económicamente explotado, él sabrá por qué y sobre todo a quién sirve. Rubalcaba ya se lo ha agradecido. Yo prefiero que me llamen “artaburu”, así nos han insultado históricamente los imperialistas españoles por no hablar su idioma y ahora lo hacen algunos abertzales por no querer participar como ellos de esta farsa totalitaria-española-europea que llaman “democracia”. Engañar a un pueblo es fácil, máxime a un pueblo colonizado como el nuestro. Lo difícil es corromperlo del todo. Eso supondría su fin como pueblo.

Si alguno quiere profundizar en el tema sólo tiene que leer el IPARLA 10 (http://iparla.wordpress.com/), del que extracto un breve: “Faltos de la referencia de la resistencia popular en que no han creído nunca, confunden el oportunismo y el electoralismo con la política de liberación (…).

La ley de la pluralidad de sufragios es ella misma un establecimiento de convención y supone, al menos una vez, la unanimidad. Formal y materialmente, las elecciones libres suponen la libertad política (…).

Según la propaganda institucionalista, la política se hace con los votos. En una sociedad política lo más importante es el voto. La democracia empieza con los votos y las elecciones. La democracia consiste en mandar diputados al parlamento. La democracia es hacer lo que quiere la mayoría, que se suban a un barril para pedir el voto de los ciudadanos ”, etc. Estas afirmaciones suponen que el régimen de ocupación es, “en realidad”, un régimen democrático por el simple hecho de convocar sus “elecciones”, cualesquiera que sean y en las condiciones que sean (…).

Lo que los adalides de la lucha armada y la guerra revolucionaria denunciaban en 1977 como traición al pueblo y a la democracia. Pasó a ser primera exigencia en 1979, primero como “complemento” de los atentados, votando en las elecciones “con el compromiso de no figurar” en los órganos institucionales. El compromiso se superó rápidamente con representantes, diputados y senadores a sueldo “democráticamente elegidos”. Pero sólo en democracia cabe tener actuaciones y representantes institucionales democráticamente elegidos. Cuando se subordinaron a la participación, los atentados pasaron a ser complemento de la vía institucional. Finalmente, el voto y la participación orgánica tenían por condición el compromiso de abandonar los atentados por “la vía democrática en ausencia de toda violencia (…)”.

En el régimen imperialista y fascista votan los que los monopolios de violencia y propaganda quieren que voten, lo que quieren que voten cuando, como y donde quieren que voten. Si el resultado electoral no es “el que debe ser”, se cambian las reglas y los votantes, los manifestantes y los pueblos para asegurar el buen funcionamiento de la institución. De todos modos, el poder establecido juega con tan desmesurada ventaja política que procesa en su favor todos los resultados, le sean o no formalmente favorables. Las “mayorías” e incluso las minorías del poder establecido se utilizan. Efectivamente, los innumerables “triunfos” electorales de los institucionalistas periféricos son peripecias que se limitan, recuperan y entierran bajo el peso sin contrapeso de las instituciones.

Pero los institucionalistas locales no están tan locos ni son tan tontos como aparentan. Bien al contrario. Atentos al interés y al beneficio propio y al de su clientela, les tiene sin cuidado el coste social de todo ello, siempre y cuando, duren las subvenciones, los privilegios, el nepotismo, los enchufes y las doradas sinecuras “privadas” por servicios prestados o por prestar (…).

En tales condiciones, o el pueblo tiene fuerza o no la tiene. Sin oposición estratégica, las “elecciones” se pierden siempre. La derrota está implícita en las condiciones impuestas por quienes las organizan y las gana SIEMPRE el régimen que las promueve”.

martes, 15 de noviembre de 2011

20N: los patriotas nabarros lejos de las urnas españolas


20N: los patriotas nabarros lejos de las urnas españolas
J.X. Mauleon, Cadreita-Nabarra

Para todos aquellos compatriotas que nuestras sus dudas sobre lo que tienen que hacer, o no hacer, en la tragicomedia colonial española del 20N, que la Corona Española prepara no solo en su metrópoli, sino en la colonia surpirenaica de Nabarra y en sus colonias africanas, Islas Canarias, Ceuta, Melilla y otras islas marroquíes. Deben saber que votar, sea lo que sea, es legitimar la falsa democracia española y el status político colonial que sufre el Pueblo-Nación de Nabarra.

Incluso se realiza dicha legalización del imperialismo español si se vota nulo o blanco. Por lo general, todos los patriotas nabarros nos negamos a votar en cualquier elección montadas, amparadas y amañadas por la monarquía española y sus esbirros -entiéndase partidos políticos españoles, autonomista o nacionalistas vascos asimilados, regionalistas colaboracionistas, etc., etc.-, que indudablemente han reconocido la bandera roja y gualda, la monarquía y el sistema electoral antidemocrático, así como la presencia colonial española en las tierras pertenecientes a los nabarros al sur del Pirineo.

Nosotros, los soberanistas, independentistas, estatalistas y legitimistas nabarros, insistimos que el 20N, día que se celebran las elecciones a las Cortes Generales del Reino de España-Parlamento y Senado-, es un problema exclusivo de los habitantes de la metrópoli española y que ellos sabrán o deberán saber lo que tendrán que hacer para salir de la terrible situación económica que padecen, con alto paro. Los españoles son mayores de edad, llevan muchos años de lucha y sabrán cómo salir de este abismo ante el que se encuentran; no somos nosotros los nabarros, los trabajadores, los empresarios, los estudiantes, los parados o los campesinos, los que les tengamos que decir cómo actuar. De todas maneras, en el Reino de España hoy en día se ha caído en el bipartidismo, que es lo que siempre buscaron los dirigentes de esos partidos, PP y PSOE, cuyos dirigentes y miembros son enemigos irrefutables de la independencia del Estado de Nabarra,

El acto de votar el próximo día 20 de noviembre, es tan negativo para nuestro objetivo libertario e indisputable tan antinabarro, como Luís IV de Beaumont y los vasco-castellanos que bajo estandarte español invadieron y ocuparon el Reino de Nabarra en el año 1512.

Todos aquellos nabarros dejando a un lado su sentimiento patriótico y que se consideren republicanos, deben tener presente que al acudir el 20 de noviembre a votar en las elecciones a Cortes Generales del Reino de España, no solo están legitimando la brutal e imperial colonización española que sufrimos el Pueblo-Nación de Nabarra al sur del Pirineo, sino que a su vez, están legitimando el sistema monárquico. Todos los partidos, agrupaciones o coaliciones políticas que se presentan con sus candidatos a las elecciones del 20N, sin importar si son de izquierdas, rojos, zurdos, verdes y cualquier color y dirección que se os ocurran, están legitimando de manera consciente a una Corona extranjera en esta nuestra tierra, simplemente por estar dadas de alta en el imperial y colonial Reino de España.

Quien crea que en las Cortes Generales del Reino de España alcanzaremos la libertad tras recuperar la independencia y soberanía de Nabarra, simplemente peca de un gran grado de ingenuidad. En cambio más indignate para los patriotas nabarros son aquellos que, desde sus legalmente españoles partidos, agrupaciones y coaliciones, predican que el noble objetivo libertario que persigue el Pueblo-Nación de Nabarra se puede lograr en las Cortes de la metrópoli española, sencillamente están engañando a todo el Pueblo-Nación de Nabarra para alcanzar su beneficio personal.

Por otro lado, los partidos nacionalistas, colonialistas y monárquicos españoles, en sus programas electorales, no están previstos el problema colonial de Nabarra, ni su tramitación para abandonar nuestra Patria ocupada, ni para establecer un calendario de Descolonización de la colonia surpirenaica de Nabarra, que desde hace muchos años estamos pidiendo desde el Pueblo-Nación de Nabarra. Por cierto, aún no conocemos un partido político español, de esos que nos visitan por aquí buscando votos, que tenga en su programa la descolonización de Nabarra y de las Islas Canarias, además la entrega de las ciudades ocupadas de Ceuta, Melilla y las islas e islotes del norte de África a Marruecos.

Tanto el PSOE como el PP son partidos monárquicos y colonialistas y no van a apoyar nuestra descolonización gratuitamente y por las buenas, ni los otros partidos españoles tampoco, de las tendencias que sean, como IU. Es el Pueblo-Nación de Nabarra, cuando consigamos estructurarnos con la fuerza suficiente, representando a todas las clases sociales e intereses de este bello País, quien podrá exigir a las metrópolis de España y Francia, a la corona española y a la presidencia republicana francesa, el calendario de descolonización, que venimos exigiendo desde la violenta, sanguinaria y brutal invasión y ocupación que sufrimos desde hace muchos siglos.

Por ello, participar en estas elecciones al Congreso y al Senado españoles, en este siglo XXI, es descomponerse como persona y habitante de nuestro Pueblo-Nación; es renegar de nuestro pasado soberano y de nuestro futuro libertario e independiente. Es desvalorizarse ante sí mismo y ante sus amigos y compatriotas nabarros, que creemos en nuestra Nación y en nuestro Estado. Es el hecho de querer ser español y no nabarro; es perder nuestra personalidad de lucha y de los éxitos de nuestra diplomacia.

Si un Pueblo tiene necesidad de su independencia para desarrollarse económicamente y culturalmente y liberarse, ¿en nombre de quién se le va a impedir? Tenemos la legitimidad de los territorios que componen nuestro Pueblo-Nación, invadido, ocupado y colonizado a lo largo de los siglos-del XI al XVII-tras una feroz resistencia por parte nabarra; tenemos la voluntad de los que llevamos luchando muchos años en esta última etapa; tenemos una diplomacia y un movimiento de liberación, y si nos es necesario una Casa Real propia que deslegitima a la extranjera española.

Tenemos nuestro territorio, nuestra población, nuestra diplomacia, el siguiente paso es tener nuestro propio Gobierno y la primera acción inmediata para lograrlo es alejándose de las urnas españolas el próximo día 20 de noviembre. Nabarra ez bozka!