jueves, 13 de septiembre de 2012
martes, 11 de septiembre de 2012
miércoles, 5 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
jueves, 30 de agosto de 2012
PRIVILEGIO DE LA UNION CONTENIDO Y TRASCENDENCIA
Jose Maria Jimeno Jurio
Historia de Pamplona y de sus lenguas
Iruña-Pamplona que estrena titulo de Muy Noble Ciudad, será
un solo municipio, con autoridades, bienes y términos comunes. Serán arrancadas
las mugas divisorias de las tres jurisdicciones y colocadas otras lisas o con
el escudo ciudadano. La gobernaran diez jurados: cinco por San Cernin, tres por
San Nicolás y dos por la Nabarreia, elegidos cada año por los salientes, previo
juramento de nombrar a los más idóneos.
Celebraran sus sesiones en la casa de la juderia, que deberá ser construida “en el fosado que
ante la torr clamada de la Galea, enta la part de la Nabarreria”, dejando
camino entre la torre y el edificio nuevo. En caso de disparidad de criterios
en la juntas, primara el de la mayoría o el voto decisivo del alcalde. Podrán
requerir la presencia de hombres buenos como asesores. Se fija el orden de
guardar por cada jurado en la sala de sesiones y para llevar el palio, y las
atribuciones de los corporativos: es decir prestaciones personales en diversos
actos y en las labores comunales, nombrar notarios y otros oficiales,
supervisar pesos y medidas juzgar y dictar sentencia en ciertos trabajos hechos
por menestrales de distintos oficios, juzgar y penalizar, con el alcalde y el
justicia, las blasfemias o “renegaciones”, vicio extendido entre hombres y
mujeres, a fin de que “por pecados agenos non ayamos a ser punidos ante Dios”,
según añade en su ordenanza suscrita en Olite.
Habrá un solo alcalde
para juzgar y sentenciar pleitos entre vecinos. Para su elección, los jurados
nuevos se reunirán el domingo siguiente al 8 de septiembre y propondrán a tres
hombres buenos, rotando actualmente entre el Burgo, la población y la
Nabarreria, para que de la terna en rey nombre a quien le plazca.
Economía: el
privilegio dedica un solo apartado, el capitulo VIII, a la administración municipal,
concretamente al nombramiento y atribuciones del tesorero o depositario,
encargado de recaudar y distribuir los fondos por orden de los jurados, ante
quienes rendirá cuentas al final de su gestión.
Faculta a cualquier vecino o morador para abrir tiendas de
cambio. El sello de marcar plata con las armas del Burgo, Serra sustituido por
otro con las letras de “Pamplona” surmontadas por la corona real..
Jurisdicción: El rey, único señor de la ciudad, y como tal
“hacedor e condidor de nuestro present privilegio”, ejercera la alta justicia,
anteriormente confiada al presbote y almirantes, por medio de un justicia, cargo vitalicio, encargado de
ejecutar las sentencias dictadas por alcaldes y jurados, de prender y
encarcelar a malhechores y criminales hallados en la ciudad y sus corseras, y
de percibir calonias y multas.
Todo ciudadano gozara de los mismos privilegios. No se construirán
nuevas fortalezas; se conservaran las murallas existentes. Los vecinos
olvidaran viejas querellas y vivirán “a perpetuo servicio de Dios, en paz, amor
y caridat, como buen pueblo junto et unido lo debe fazer”. Al tiempo de su
coronacio, los reyes juraran mantener a los ciudadanos este fuero y unidad.
Escudo de armas; En lugar del Sigillum Navarrorum civitatis Pampilonensis, con Santa Maria y el
niño en el anverso y la fachada romanica detrás, y del Sigillum Pampilone, sive burgensium Burri Sancti Saturnini, Burri
Sancti Nicholai de la villa, el municipio tendra por armas; en campo de
azul, un leon de plata, la lengua y las uñas de gules, surmontada su testa por
corona real de oro, “en seynnal que los Reyes de Nabarra suelen et deuen ser
coronados en la iglesia cathredral de Santa Maria de nuestra dicha Muy Noble
Ciudad de Pomplona”, todo enmarcado en bordura o renc con campo de gules y en oro las cadenas del reino.
Este será el escudo que campeara en el pendón ciudadano, en
los sellos grande y chico para autenticar los documentos, en las fachadas de
las casas del municipio, y, desde entonces hasta hoy, en los mojones divisorios
del termino ciudadano y de sus convecinos, en las medallas de los concejales y
las cabezas de las mazas en los membretes de cartas y oficios , a la espalda
del traje de los maceros y dantzaris, en los paños de los clarines y atabales
y, junto al de Nabarra, coronando a la fachada de nuestra casa consistorial. Aparecerá
en piedra, bronce, plata, tabla, estuco, pergamino, papel, tela.
Los panegiristas de la unión principal han cantado el 8 de
septiembre de 1423 como final de un periodo de guerras ciudadanes, y el
comienzo de otro de paz. Ciertamente marca un hito por cuanto acaba con un
pasado de rivalidades nacidas del fraccionamiento comunitario. Pero texto y
contexto pensamiento y organización, pertenecen a un mundo medieval que muere.
Es clasista y no podría dejar de serlo en esta época. Apenas hay cambios en el
estatuto económico y social, que da por bueno. El rey señor mantiene la
administración y beneficios de imposiciones tributarias y rentas de ciertos
bienes. Las pocas disposiciones en el campo laboral benefician a los burgueses.
Si menciona oficios artesanales es para fustigar abusos.
Nabargorri.
miércoles, 29 de agosto de 2012
PRIVILEGIO DE LA UNION (1423)
José María Jimeno Jurio
Historias de Pamplona y sus lenguas.
Los historiadores han venido repitiendo que Iruña venia
siendo una guerra civil desde la presencia de los burgueses privilegiados
frente a los nativos de la
Nabarreria. Pero aquellos enfrentamientos habían pasado a la
historia con la guerra de 1276 y el final del dominio teocrático. Las tensiones
durante la época de los Evreux tienen lugar entre familias nobles: ponces y
learzas en Estella, Oñaz, y Lazkanos en la muga de Arakil.
Las fricciones entre nobles vecinos del Burgo, la población
y la Nabarreria, motivadas por la altura y calidad de los edificios son
constantes a finales del XIV. Las mortandades motivan continuos cambios en la
propiedad de las tierras. Los del Burgo y la población presentan demandas ante
el Real Consejo (1406) sobre sus respectivas jurisdicciones. Se dicta un
decreto sobre amojonamientos y derechos de guarderio y pastos, delimitando los términos
propios de ambos vecindarios y señalando los prados comunales para el ganado y
los terrenos para eras de pan trillar junto al camino de San Lázaro.
Los conflictos entre hidalgos y ruanos o francos están a
flor de piel por el reino Nabarro: hidalgos y fancos en Lumbier (1396), Ponces
y Learzas en Estella (1403), hidalgos y ruenas en Tafalla (1425). Disputan por
unos trapos, por un asiento preferente en la iglesia, por un puesto cabecero en
una junta o en la procesión.
Esta rivalidad parece haber sido la causa inmediata del
conflicto provocado de la unión.
El 13 de mayo de 1422 comunica el rey a los de Iruña-Pamplona
que su hija Blanca y su nieto Carlos vienen a Nabarra. Invita a los alcaldes a
las Cortes que piensa reunir en Olite para jurar por heredero al príncipe.
Convocados por los “maorales de barryadas” y públicos pregones
se juntan los alcaldes y jurados del Burgo y la población en la casa de la
veintena y nombran diputados, excluyendo al alcalde de la población. La Nabarreria
también designa a dos. Se repite la sesión electoral días mas tarde. Los
alcaldes de San Cernin y San Nicolás no asisten; están representados por sendos
notarios.
Recién estrenado el año 1423, el abuelo Carlos crea el
Principado de Biana para su nieto y los herederos de la Corona. Iruña ha
renovado a los acaldes, como cada año. Llegado el verano, el rey quiere
presentar al príncipe a Santa María en la catedral y a los pamploneses. Entre
almirante, presbote y alcaldes de la ciudad, del Burgo y de la población se
plantea la cuestión de precedencias y prioridades en las ceremonias. No hay
acuerdo y, a juzgar por lo que afirma el soberano, la bronca fue mayúscula el día
de julio en que llego la regia comitiva.
Lamentaba el rey los “muchos debates, divisiones,
discordias, escándalos, homicidios y heridas, por los cuales, por diversas vegadas, la dicha nuestra Muy Noble
Ciudad ha cuidado ser perescidad et destruida totalmente”, y lo sucedido “en la
zaguera entrada que Nos fiziemos en nuestra dicha Muy Noble Ciudat, en el mes
de julio””, cuando “instigant el enemigo del humanal linaza, cuidaron contecer
entre las dichas universidades grandes notas, escándalos y males, donde se
hobieran seguido muchas muertes et grant destrucción en nuestra Muy Noble
Ciudat de Pomplona”.
Ciudadanos cuerdos expusieran al rey que la raíz del mal
estaba en el fraccionamiento municipal. Carlos adopto el acuerdo de suprimir
las tres jurisdicciones y unir perpetuamente a toda la ciudad en un municipio. Convoco
a las tres partes a una reunión, para tratar, acordar, y firmar la unión.
Durante el mes de agosto trabajan con el rey los alcaldes de
la Corte, hombres de leyes y diputados de las tres universidades preparando el
texto. El día de la Virgen de septiembre es promulgado el llamado privilegio de la unión, mal llamado Unión
de los Burgos, porque nunca la Nabarreria lo fue, sino ciudad desde tiempos
remotos, no cabía confundir el Burgo de San Cernin con la población tampoco fue
Unión de barrios, como quieren otros, porque “barrio” era una zona centro de
cada territorio urbano. Eran tres alcaldías, tres juverias, tres universidades
vecinales, tres comunidades en dos municipios los que ahora se unen para formar
una sola Iruña.
Nabargorri.
lunes, 23 de julio de 2012
Orreaga, símbolo de libertad
El rey de Navarra Juan III de Albret o Labrit prometió volver tras tener que refugiarse en su Estado de Beárn ante la invasión española del reino navarro, y cumplió su promesa el 12 de octubre de aquel año 1512 cuando regresó con sus tropas recompuestas, tomó Baja Navarra, liberó Orreaga-Roncesvalles y el castillo de Amaiur, pero no los pudo retener.
En un nuevo intento, Juan III mandó a su ejército la toma de Garazi-San Juan de Pie de Puerto en marzo de 1516, otra parte de las tropas navarras con el vizconde de Baigorri a la cabeza trató de tomar Orreaga-Roncesvalles y el mariscal Pedro II de Navarra con 1.200 nacionales penetró por el Roncal para ir reclutando soldados entre el pueblo que se le unió de forma entusiasta. La idea era converger en Pamplona. La toma de Garazi se retrasó, pero la peor parte se la llevó el mariscal Pedro de Navarra que fue derrotado en Isaba por el coronel castellano Villalba sabedor de su ruta. La recuperación del reino no prosperó y la Colegiata de Orreaga-Roncesvalles fue saqueada e incendiada por las tropas imperiales españolas en ese año 1516. Ese mismo año murió Juan III de Albret.
El último gran intento de liberar el reino comenzó
en mayo de 1521 por Enrique "el sangüesino", hijo de Juan. Enrique puso su tropa de 12.000 infantes en manos de su pariente el mariscal Andrés de Foix, señor de Asparros. En septiembre de 1521, el general francés Sr. de Bonnivet con un ejército compuesto por franceses, gascones, navarros, así como con 6.000 lansqueletes alemanes, volvió a la carga y liberó Baja Navarra, Amaiur y el Peñón (cerca de Orreaga). Asparros tomó casi sin resistencia Pamplona tras alzarse el pueblo contra el invasor castellano, arrastrando el escudo de los austrias por el fango.
En marzo de 1522 fue tomada de nuevo por el ejército Imperial español la Colegiata de Roncesvalles, del que era prior Francisco, hijo natural del mariscal Pedro II de Navarra. Como explica el historiador Joseba Asiron, fue el 10 de marzo de 1522 cuando una compañía de soldados españoles junto con beaumonteses llegó con intención de atrincherarse entre los muros de la Colegiata, puesto que venían seguidos de cerca por el capitán Jaime Bélaz de Medrano, uno de los futuros héroes de Amaiur. Aunque pusieron cerco al monasterio, no pudieron apresar a sus ocupantes, puesto que llegaron refuerzos españoles. Tras el abandono de Roncesvalles por sus asaltantes, los monjes del monasterio comprobaron con tristeza que habían destruido la techumbre del claustro y el dormitorio monástico, acrecentando la ruina de la antiquísima y simbólica abadía navarra.
En 1527 el rey de Navarra Enrique II "el Sangüesino" mandó a parte de sus hombres liberar de nuevo Baja Navarra, los nobles locales se alzaron y se le unieron, eran los Lüküze, Lakarra, Senpere etc., que le juraron obediencia. Las huestes españolas no tardaron en llegar por Orreaga-Roncesvalles y las plazas se rindieron a su paso, pero la hostilidad de los habitantes y el miedo a las tropas de Enrique, hizo que los invasores españoles volvieran grupas y marcharan por donde vinieron; en 1530 los soldados navarros liberaron definitivamente Baja Navarra.
Gracias a la resistencia de aquellos navarros, hoy podemos decir a los españoles y franceses lo que el mariscal Pedro de Navarra dijo al emperador Carlos de Gante cuando se negó a jurarle lealtad "Por no haber nacido en España ni ser de la casa real castellana", y porque como caballero navarro "estaba obligado a guardar juramento a su rey".
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